miércoles, 14 de agosto de 2013

Herramientas y trucos para: Bebés, niños pequeños y niños mayores


¿Por qué es la disciplina un dilema tan grande? Porque ponerla en práctica es como caminar por una cuerda floja. Por un lado está el peligro de ser demasiado permisivos, porque nadie quiere criar a niños consentidos y tiranos; por el otro, está el miedo de controlarlos excesivamente, porque tampoco queremos ser tan duros que lleguemos a criar a niños miedosos, tímidos y tristes.

Lo que necesitamos es encontrar un término medio para lograr educar a niños respetuosos, afectuosos y bien portados.

Atención: Te doy estas herramientas pero  no están garantizadas, y ninguna de ellas será perfecta para todos los padres y niños. Pero sí te ofrecerán opciones a la hora de disciplinar a tus hijos, ¿y a qué padre no le gustaría contar con más "armas secretas"? 

Herramienta: Elimina y sustituye.
Edad: 6 a 18 meses.
Cómo funciona: Como todos nosotros, los niños aprenden haciendo. Eso significa que cuando tu niñito tira al suelo su plato de frijoles es porque quiere ver qué va a pasar, y no porque tiene ganas de enojarte o ensuciar el suelo de la cocina.

Esto no quiere decir que tengas que permitirle hacer todo lo que quiera, o algo que a ti no te guste, y muchísimo menos que juegue con algo peligroso. Cuando eso ocurra, quítale el objeto o lleva a tu niño hacia otro lugar. Ofrécele entonces algo más seguro, que ensucie menos o no sea tan destructivo. Al sustituir el objeto por otra alternativa evitas que se desespere.

Es importante que le expliques lo que estás haciendo, aunque sea demasiado pequeño para entenderlo del todo. Le estás enseñando la importante lección de que algunos comportamientos son inaceptables y que, cuando sea necesario, tú le cambiarás de actividad.

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Tu bebé de 8 meses insiste en morder las cuentas de tu collar favorito. En lugar de permitírselo (ya que podría romper el hilo y atragantarse con una cuenta) o continuar sacándole el collar de las manitas una y otra vez, quítate el collar y guárdalo, explicándole que "el collar de mamá no se puede morder". Dale entonces una mordedera o juguete para morder y dile, "esto sí se puede morder".  
 
Herramienta: Arreglen juntos el problema.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: Volviendo al ejemplo del plato de frijoles, es importante diferenciar entre un bebé que juega a tirar su comida al suelo y un niñito que lo hace intencionalmente, sabiendo que está ensuciando la cocina para que luego mamá o papá la limpien.

Ese punto de transición ocurre cuando el niño es capaz de entender que está haciendo algo que no debe de hacer, normalmente alrededor de su primer cumpleaños. Cuando te mira con expresión traviesa y luego tira los frijoles, es hora de reaccionar. Lo que tienes que hacer es empezar a enseñarle el concepto de ser responsable de sus acciones.

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Tu hijito ha ensuciado todo el piso bajo su sillita a la hora de comer. Cuando termine, sácalo de la sillita, ponlo en el suelo y pídele que te alcance unos frijoles y te "ayude" a recoger. Háblale sobre lo que están haciendo: "Hemos tirado comida al suelo, o sea que ahora tenemos que limpiar".

 
Herramienta: Refuerza lo positivo.
Edad: 12 meses en adelante.
Cómo funciona: Este truco es fácil: Cuando tu niñito se esté portando bien, díselo, en lugar de sólo hablarle para llamarle la atención por hacer algo mal. Recompensar el buen comportamiento en lugar de reprochar el malo es un hábito que requiere un poco de práctica, pero a la larga es más eficaz.

Cómo usar esta herramienta en el cotidiano: Es la hora de la siesta (lo cual a veces se transforma en un momento de disputa con tu niñita). Motívala elogiando hasta el mínimo esfuerzo de su parte: "Qué bueno que has dejado de jugar cuando te lo pedí. Eso significa que tendremos tiempo para leer un cuento. Si te acuestas rapidito, tendremos aún más tiempo y podremos leer dos cuentos". Sigue felicitándola por todo y cualquier cambio positivo en su conducta a la hora de la siesta, y recompensa sus intentos con cuentos o canciones.
 
Herramienta: Solicita la ayuda de tu niño.
Edad: 12 meses a 8 años.
Cómo funciona: Los estudiosos han descubierto algo que muchos padres todavía no han percibido: los niños llegan al mundo programados para ayudar y cooperar. Todo lo que tenemos que hacer como padres es aprovechar esta tendencia natural. Muchas veces, nosotros los padres no lo notamos porque no esperamos que los niños quieran ayudar.

Aunque ésta no parezca ser una estrategia disciplinaria, lo comprobarás cuando la empieces a aplicar. Una vez que hayas enseñado a tu hijito a cooperar, esta cualidad te será muy útil porque al delegarle un "trabajo" evitas ciertas situaciones que podrían provocar un berrinche o rabieta.

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Estás en el supermercado (uno de los escenarios predilectos de los niños para las rabietas). Cuando tu niñito empiece a agitarse, tratando de escapar del carrito de compras, enséñale una caja de cereal y dile: "Tengo que comprar comida, y necesito que me ayudes". Entonces dale la caja de cereal y deja que él la coloque dentro de la canasta. También puedes pedirle que sea tu "buscador" y te ayude a encontrar las comidas y los productos que necesitan.
 
Herramienta: Controla su coraje.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: Los niños de 12 a 24 meses son susceptibles a las rabietas porque aún no son capaces de controlar sus emociones, explican los expertos.

El primer paso que hay que tomar en estas situaciones es permitir que el niño se tranquilice como pueda. Si te permite que lo abraces, mécelo entre tus brazos hasta que se calme. Si cuando lo tocas se enfurece más todavía, dale espacio para que logre calmarse él solito.

No trates de charlar sobre lo ocurrido hasta que haya pasado su tormenta emocional. Pero una vez que se calme, no dejes de hablar con tu niñito sobre lo que ocurrió, aunque te parezca que todo se ha solucionado. Rebobina la película y vuelve a la escena del crimen. Ésa es la única forma de corregir los errores que se hayan cometido.

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Tu niñito se negó a vestirse y se puso como loco, tirando sus juguetes por la habitación. Una vez que se haya calmado, llévalo hacia los juguetes que ha tirado y dile con calma pero con firmeza que es hora de recogerlos. Si la tarea parece ser demasiado grande para él, divídela. Señala algunos juguetes y di, "tú recoges los de ahí y yo recojo los de allá". Quédate con él hasta que haya terminado su parte.

Si se niega o empieza a tener otra rabieta, el ciclo se repite, pero esta vez espera un poquito más hasta que se calme completamente, y asegúrate que sepa que vas en serio. Vuelve entonces a decirle que recoja los juguetes.

Herramienta: Háblale en su idioma.
Edad: 12 a 24 meses.
Cómo funciona: A veces el secreto para que los niños hagan lo que tienen que hacer o dejen de hacer lo que no deben depende, simplemente, de que nos comuniquemos con ellos de una forma que realmente entiendan. . Usa frases cortas y mucha repetición, gestos y expresividad para mostrarle a tu niño que entiendes perfectamente lo que él quiere o piensa.

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Tu hijito le arranca un juguete de las manos a su amiguito. En lugar de sentarlo para un tiempo de castigo o tratar de explicarle por qué lo que hizo está mal (dos estrategias en las que asumes que tu niño ha avanzado lo suficiente en su desarrollo como para comprender lo que ha sucedido), repítele lo que crees que está pensando o sintiendo: "Tú quieres el juguete".

Al reconocer sus sentimientos, le estás ayudando a tranquilizarse. Y una vez que se haya calmado lo suficiente para poder escucharte, podrás transmitirle tu mensaje disciplinario, aunque en la versión simplificada: "Agarrar, no. Juguete de Pablo". Aunque al principio te parezca raro, verás como sí funciona.

Herramienta: Obedece sus "no".
Edad: 12 a 36 meses.
Cómo funciona: "No" suele ser una de las primeras palabras que aprenden los niños, y casi inmediatamente se transforma en la que más les gusta. Como sabemos los papás, esa negatividad y rechazos constantes se vuelven un poco fastidiosos. Aunque parezca mentira, una de las maneras de prevenir los incansables "no" es procurando tomarlos en serio cuando tu hijito los pronuncie. Al fin y al cabo, todos nosotros tenemos la costumbre de repetir lo que decimos cuando creemos que no nos están escuchando, ¿no es cierto?

Ejemplo de cómo usar esta herramienta: Tu hijito está corriendo de un lado a otro con el pañal sucio, pero se niega a dejar que lo cambies. Primero pregúntale si quiere que le cambies el pañal, y si te responde que no, dile: "muy bien", y espera unos minutos más. Al cabo de cinco minutos vuelve a preguntárselo, y si otra vez te dice "no", espera un poco más. Seguro que para la tercera vez que se lo preguntes, ya le estará molestando tener el pañal sucio y te responderá que sí. Al darse cuenta que su "no" tiene valor, tu hijito dejará de usarlos a modo de respuesta automática.

domingo, 11 de agosto de 2013

SUS PRIMEROS AMIGOS



Los amigos acompañan, enseñan a compartir, a resolver conflictos, a desarrollar la empatía, y a ver la vida desde el punto de vista de los otros. Forman parte esencial del niño.

A CADA EDAD UN TIPO DE AMIGO

Los primeros amigos se hacen en el jardín de infancia o zonas de columpios. A esa edad jugar es una actividad fundamental en la socialización del niño y los amigos les ayudan a desarrollarse emocionalmente, además de aprender juntos habilidades sociales.

Los amigos de los menores de 6 años son los niños que juegan con ellos y ya se empieza a sufrir con los amigos cuando le excluye y prefiere a otro.

A los 7 años empiezan los juegos en grupo y aparece la necesidad de reciprocidad e igualdad. Juzgan y comparan a los amigos, valoran “quien hace qué para quien”, a quien invitan y quien le invita a quedarse a dormir o a su cumpleaños.

A partir de los 10 años la amistad se intensifica y se prefieren amigos del mismo sexo ya que tienen intereses comunes y distinto nivel de maduración.




PAPEL DE LOS PADRES

Los padres no sólo son un ejemplo con su comportamiento con sus propias amistades, sino también juegan un papel importante a la hora de fomentar y relacionarse con las amistades de sus hijos.

Hay que tener en cuenta que tener amigos es muy positivo. Hay que fomentar que el niño se relacione desde pequeño, pero sin forzar la amistad. Es muy difícil imponer un amigo, aunque si se puede potenciar acercamientos o distanciamientos.

Asimismo, hay que aceptar que al crecer, los hijos tomarán sus propias decisiones y eso incluye elegir a sus amigos

En cualquier caso, es importante conocer a los amigos de los hijos, ya que de esta forma se crea un clima de confianza y permite saber que hacen, como piensan y que actitudes tienen. Eso incluye también conocer a sus padres.
 

NO NOS GUSTAN SUS AMIGOS

A muchos padres no les gustan los amigos de sus hijos, pero hay que diferenciar los amigos que no nos gustan por “juicios sin información objetiva” de los que realmente ejercen una mala influencia. Amistades negativas son aquellas que contradicen con su ejemplo los valores que los padres les están enseñando, les inducen a un comportamiento inadecuado o les manipulan y presionan.

Es aconsejable no criticar a los amigos, ya que así se refuerza la actitud del hijo, que no dudará en defenderles. Es mejor cuestionar actitudes concretas y no hay que olvidar que es mejor la persuasión que la prohibición.

También ayuda conocer la relación de amistad. En ocasiones la mala influencia se deba a una falta de confianza en sí mismo. En ese caso en lugar de insistir en que deje a ese amigo, es mejor reforzar su autoestima para evitar que sea fácilmente manejable.

Cuando los niños son pequeños es más fácil hacer que cambien de amistad. Basta cambiar sus hábitos para que entable nuevas relaciones, pero en la adolescencia la situación se complica.

La comunicación es la base para evitar problemas. En momentos de conflicto, es importante dialogar con ellos sobre situaciones de riesgo y dialogar, pero evitando sermones. Comunicarse es la mejor forma de que escuchen y sigan nuestros consejos y orientaciones.

Hablar sobre la influencia de los amigos les ayudará en el futuro a resistir ante situaciones de mandato. La mejor prevención es sin duda una buena relación familiar que favorece que el niño confíe en sus padres y sea menos manipulable por su entorno.

Es también positivo promover diversos grupos de amistades, de forma que sea más difícil que se dejen llevar por las presiones de un grupo concreto. En un momento en el que un amigo ejerza una mala influencia, otro amigo podrá contrarrestarla.




CÓMO FAVORECER LOS BUENOS AMIGOS 

-Supervisar el entorno donde van a hacer amigos/as.

-Fomentar la práctica de deporte.
 
-Invitar a los amigos a casa.

-Conocer a los hijos incluye conocer sus gustos y sus amigos
 


miércoles, 7 de agosto de 2013

EMIGRAR CON HIJOS

Emigrar es una decisión personal arriesgada. Emigrar con hijos, es un salto al vacío. Los niños
pueden ver cómo se les cierra todo su mundo si dejan a sus amigos, especialmente a su “mejor amigo”, creen que nunca van a encontrar a otros compañeros de juegos. Los miedos de los padres son aún mayores si tenemos en cuenta cambios idiomáticos y culturales.La clave para lograr una transición amable para todos radica en identificar las circunstancias que pueden generar desequilibrios en las rutinas de adultos y niños, atenderlas y resolverlas en familia.

 

1. Prepararlos a conciencia

Lo importante es prepararlos a conciencia diciéndoles con antelación el dónde, cuándo, cómo y por qué del cambio, pues aunque los niños viven en un entorno de constante cambio (nacimiento de un hermano, cambio de colegio, etc) hay que tomar en cuenta que su conducta puede modificarse al sentir que se desestabiliza su rutina.

Hay que ser claros y concisos a la hora de explicar la forma en la que se van a mudar, las nuevas posibles experiencias y las bondades de llegar a un mundo nuevo para que el proceso de adaptación sea fácil y, como asegura la psicóloga, “los niños que generalmente se acoplan  rápido  son los mas  pequeños los que  no se han iniciado su escolarización”.

 

2. Pedirle su opinión, pero no es su decisión

Es necesario no confundir al niño al pedirle su opinión respecto al cambio de residencia y de país, como si ello pudiera cambiar la decisión, por el contrario, se le debe explicar que es una decisión tomada y que lo importante es expresar sus sentimientos, dudas y temores para poder encauzarlos. Sin embargo, de ser posible, sí se le puede hacer partícipe en cuanto a algunas cuestiones referentes al acomodo en el nuevo hogar, como por ejemplo la elección del color que desea sea su nueva habitación, que juguetes se puede llevar, realizar cartas de despedida para sus amigos y familiares o cosas que en general favorecen en el menor la toma de decisiones y por consiguiente la independencia y autonomía.

“Es preciso escuchar todo aquello que quieran decirnos o preguntarnos, sus inquietudes, miedos o inseguridades, por lo que es fundamental que tengamos una actitud paciente y abierta a cualquier pregunta que nos deseen formular y que les proporcionemos toda la información de que dispongamos sobre el lugar elegido para emigrar” recuerden que somos sus padres, ellos tendran muchas preguntas e incognitas que debemos explicarles a traves de la paciencia y de una forma cercana pues es muy duro para ellos salir de su confort.

 

3.Planificación

Hay que tomar en cuenta que la decisión de irse a otro país con una familia debe planearse con antelación, por ende, mientras más pequeños sean los hijos, menores serán los inconvenientes para lograrlo, pues ya sea el idioma, la idiosincrasia y una infinidad de detalles que no podemos prever que sucedan, siempre serán más difíciles de sobrellevar en la adolescencia.

la inestabilidad que de buenas a primeras puede causar la migración de un país a otro, se puede manifestar en ciertas regresiones como un llanto constante, volver a hacerse pipí, problemas para conciliar el sueño, negarse a ir al colegio o perder el apetito. No debemos alarmarnos y perder la calma, por el contrario, la paciencia y comprensión permitirán que en corto plazo, ya sean niños pequeños o adolescentes, retomen su vida y rutinas y vuelva a normalizarse todo.

4. Mantener el vínculo familiar

Lo más recomendable es que a pesar de la distancia y los cambios de horario, se establezca un vínculo con la familia y el país de origen que permita a todos los miembros de la familia mantener su identidad y  los lazos sentimentales, como abuelos,tios o amigos muy queridos. Se pueden fijar horas o dias especificos para llamadas telefónicas o por skype, debemos utilizar estos medios ya que nos facilitan la cercania entre los seres queridos.

Por último y como recomendación final es bueno que los padres estén siempre en comunicación con sus hijos, respondiendo sus preguntas e inquietudes, a pesar de que estemos muy ocupados ajustando los últimos detalles; es importante que los involucren en este proceso que se sientan parte de ellos y siempre mostrarle el lado positivo  a este nuevo cambio y proceso que inician, es recomendable enseñar fotos por internet al pais y la ciudad donde emigrarán, enseñarle la cultura iniciarlo con el idioma, las comidas en fin que conozca la cultura para que una vez estando en el pais el sienta seguridad y sea más fácil desenvolverse.