lunes, 23 de enero de 2012

UN DISFRAZ PARA CARNAVAL

Cuando llegan los carnavales a todos los padres les  hace mucha ilusión disfrazar a su hijo. Pero a los pequeños no siempre le gusta la idea: a veces les da miedo, vergüenza… ¿Qué hacemos en este caso? ¿Lo obligamos?

Los padres creemos que nuestro hijo va a estar encantado con la fiesta de carnaval del cole. Sin embargo, no siempre es así, y quizá el niño se niegue en rotundo a disfrazarse. ¿Qué hacemos?

Razones para no disfrazarse

1. Que le dé miedo ver a gente tan "rara"
En esos casos hay que tranquilizarle explicándole que hoy esas personas tan extrañas van vestidas así porque es un juego, que mañana todo volverá a la normalidad y que no tiene por qué tener miedo. Conviene darle su tiempo y estar con él hasta que se sienta seguro en ese ambiente.

2. Tiene miedo porque sus compañeros parecen otros
Es posible que el niño se sienta angustiado porque no comprende por qué hoy todos sus compañeros parecen otros. La tarea de los padres será similar: darle una explicación y esperar hasta que logre reconocer a sus amigos.

3. Es tímido y le da vergüenza que todos le miren
•    El niño puede sentir que si va disfrazado, será el centro de atención, cosa que no termina de gustarle por timidez.
•    En este caso conviene ir despacio y llevarlo a la fiesta de Carnaval vestido de calle, pero con el traje (o simplemente un gorro o un antifaz) en el bolso. Seguramente, al ver que todos los demás van disfrazados, querrá ser uno más.

4. Ha tenido una mala experiencia

•    Cabe la posibilidad de que haya tenido una mala experiencia que asocie con el disfraz, circunstancia que solo suele darse si el hecho fue muy reciente.
•    En este caso debemos hablar con él. Si mamá y papá le explican que el disfraz no es malo, que no tuvo nada que ver con que se peleara con sus amigos o con que la profe le castigara ese día, puede que llegue a entenderlo.
No debemos forzar al niño
•    Los especialistas aconsejan no forzarle a disfrazarse si al final decide no disfrazarse.
•    Y mucho menos, elegirle e imponerle un traje que nos guste mucho a nosotros.
•    Puede que nos encante verle vestido de marinerito, pero que él se vea ridículo con ese gorro.

Además, los marineros no tienen los mismos poderes que los fantasmas, a los que nadie reconoce y pueden asustar. ¿Qué nos cuesta cortarle una sábana blanca vieja?
•    Otra opción seria disfrazarte con tu hijo, así se sentirá acompañado y tendrá mas confianza.
 




 ¡Dejemos, si es posible, que se exprese y viva el Carnaval a su
 manera!
 Dejo una página web para que tengas ideas en los disfraces  en este carnaval…..
FELIZ CARNAVAL A TODOS!!!


http://www.carnavalyhalloween.com/disfraz-disfraces-fiesta/index.php

viernes, 20 de enero de 2012

EL CUENTO PERFECTO PARA TU HIJO.


Si queremos enseñar a pensar a nuestros hijos, antes tenemos que enseñarles a usar la imaginación. Inventar cuentos tiene el poder de estimularla. La imaginación actúa como soporte del pensamiento y cumple tres funciones: revive las experiencias pasadas, proyecta el futuro y potencia la creatividad.
En el momento de inventar un cuento y de dar con un relato atractivo, no es necesario elaborar una historia con un sólido argumento; confía en ti, en tu capacidad de improvisación y en tus propios recursos para encontrar la historia capaz de hacer sonreír a tu hijo.
Y recuerda, no sólo tienes que inventar tú los cuentos, deja que tu hijo lo haga contigo, le encantará participar. 
De 1 a 2 años
Sus ojitos se abren de par en par cuando le enseñamos en el cuento el dibujo de un niño que se llama igual que él. ¡Qué casualidad! Y además…tiene un perro, un gato, un coche, un tren… ¡como él! Se emociona, intenta decir algo pero…acaba gritando al libro y señalando al mismo tiempo las imágenes que ha reconocido.
Disfruta tanto escuchando cuentos como observando las imágenes del libro. Ofrécele historias que puedan ilustrarse con dibujos familiares y cotidianos.
Seamos exigentes con las imágenes del libro y con la calidad de la fotografía. Deben ser fácilmente identificables y que den impresión de realidad.
Le gusta "leer" en todas partes y a todas horas: en el baño, entre cucharada y cucharada de sopa... Son libros adaptados a las peculiares condiciones de nuestros pequeños lectores, hechos con materiales resistentes como cartón, plástico, tela… Les muestran texturas variadas y les permite reconocer en los libros el terciopelo, la lana. Cuentos con ilustraciones fácilmente identificables y atractivas, que hacen que los pequeños aprendan a diferenciar objetos y a memorizar sus nombres. Otros proporcionan pequeñas marionetas para representar las historias o animales de peluche protagonistas del cuento. Otros van acompañados con sonidos o música.
A continuación te sugiero una  colección de cuentos adecuadas para esta edad:
Colección Sorpresa, editorial Bruño. Los colores, El cuerpo, Los bebés o La hora de dormir. Cuatro títulos para que tu bebé aprenda levantando todas las solapas, que esconden muchas sorpresas y texturas... que desarrollarán su capacidad de atención y su memoria. 

De 2 a 4 años
Los niños comienzan a ser exigentes con los cuentos, con nuestros argumentos y explicaciones. Quieren comprender y no perderse nada. Tendremos que proporcionar a nuestro hijo historias sencillas, afectivas y de acción lineal, que no sean complejas ni excesivamente largas.
Las primeras historias que contaremos son aquellas en las que aparecen elementos que a nuestro hijo le son familiares y que encuentra en su vida habitualmente: nosotros, el perro, el gato, la hormiga, etc. Le interesan los relatos formados por episodios similares a los de su vida cotidiana: levantarse, desayunar, lavarse los dientes, etc.


Los cuentos de animales les fascinan. Estos personajes pueden estar humanizados o no y ser los protagonistas de narraciones reales o ficticias. De todas formas, les encantarán.

Además de los cuentos, le fascinará escuchar nuestra versión sobre alguna historia real protagonizada por él mismo en su infancia o por algún miembro de su familia. Contémosle qué sucedió aquel día que tiró el chupete a la basura o cuando su hermano se cayó a un charco lleno de barro… ¡La atención está asegurada!
A continuación te sugiero una serie de colecciones de cuentos adecuadas para estas edades:
Colección Ventanas Mágicas (editorial S.M.). Cuentos con sorpresa, tu hijo se divertirá mucho abriendo las ventanas del libro. 
Colección Teo observa y se divierte (editorial Timun Mas). Cuentos en los que el famoso personaje de Teo descubre el mundo y con los que tu hijo desarrolla la observación. 
Soy grande soy pequeño (editorial Ekare)
  De 4 a 7 años
Ahora quieren gigantes, enanos, sirenas, dragones. Ahora castillos, príncipes y princesas, habichuelas mágicas y hadas complacientes. Quieren fantasía y creatividad. Su expresión oral y su comprensión les permiten exigir calidad en sus cuentos, emoción e imaginación. Es el momento de contarle los cuentos de hadas con argumentos sencillos como Blancanieves, Pulgarcito, La Sirenita, Piratas."
Preferencias de los niños durante este periodo:
Cuentos con estructura repetitiva: cada repetición hace que el cuento sea más familiar y reduce en nuestro hijo el esfuerzo de atención. La repetición, además, le estimula intelectualmente para seguir sin perderse un encadenamiento de aventuras. Por ejemplo: Rizos de Oro, Cuentos de animales. 
Cuentos de acción rápida: cuanto más rápido se suceden los acontecimientos de la historia más atención nos prestará nuestro hijo al explicarle el cuento.

No te desanimes si al principio tu hijo se distrae. Empezará a prestar atención a medida que vaya comprendiendo e interesándose por la trama y las aventuras de los personajes.
Colecciones que proponen cuentos muy amenos son:
Cuentos de ambiente familiar: en casa, en la escuela, en el zoo.
Colección Piratas Barco de Vapor (editorial S.M.) 
Caperucita roja y el lobo feroz (Hermanos Grimm) 
Colección Tento de Ricardo Alcántara (editorial Edelvives) 
Colección Cuentos clásicos (Disney)

martes, 3 de enero de 2012

TENGO CELOS POR MI NUEVO HERMANITO!


Los psicólogos consideran que los celos que sienten los bebés y niños cuando viene en camino o nace un nuevo hermanito, es una reacción normal e incluso necesaria y advierten que los niños celosos pueden presentar síntomas muy variados como regresión a etapas evolutivas ya superadas (lloros continuos), trastornos emocionales o físicos (cambios de humor y cierta agresividad), que no siempre son fácilmente reconocibles como celos.
Todos estos problemas pueden controlarse en gran medida si los progenitores preparan a los pequeños para la llegada del bebé, fomentando sobre todo la autoestima y la confianza del menor y haciéndole partícipe de todo lo relacionado con la llegada del nuevo miembro de la familia.
En definitiva deben actuar con mucho cariño, pero con firmeza y sin perder de vista sus criterios educativos.

Causas de los celos
Los celos son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducido el cariño de alguien querido. Este sentimiento provoca la envidia hacia la persona a la que se considera un rival en la búsqueda de ese amor fraternal, así el primogénito de la familia se siente como el príncipe destronado y no puede evitar sentir un cierto rechazo hacia el nuevo bebé.
Aunque los celos se suelen asociar a aspectos negativos, muchos expertos los consideran algo absolutamente natural por lo que no hay que alarmarse en exceso, aunque sí recomiendan ciertas pautas para intentar que se reduzcan y se controlen con el fin de que no lleguen a extremos más graves.

Los síntomas más comunes
Síntomas físicos: Dolor de estómago y vómitos, alteración o falta de apetito, alteración del sueño o necesidad de compañía para dormirse, supuestos dolores de varios tipos que pueden llegar a inventarse.
Trastornos emocionales: Son desobedientes y negativos, sufren cambios de humor sin motivos aparentes, mayor agresividad, lloros continuos. Se suelen mostrar más mimosos de lo habitual, no quieren ir a la guardería, ignoran al bebé, no quieren hablar de él y hacen como que no existe y los intentos de llamar la atención de los mayores son constantes.
Regresión a etapas evolutivas ya superadas: Casi siempre se trata de un intento de imitar al bebé para captar la atención de los padres y madres: el niño vuelve a hacerse pis en la cama, habla con voz o palabras infantiles, quiere volver a comer con rituales más infantiles como el biberón, etc.

Errores más comunes
 El principal error que se comete es decirle, que llega un nuevo hermanito para JUGAR, cuando eso no será así, porque lo primero que le dirán es: NO LO TOQUES, TRATALO CON CUIDADO QUE ES PEQUEÑO. El niño de primer momento sentirá rechazo y comenzaran sus síntomas. Lo mejor es decirle que llegara un hermano, será muy pequeñito tendremos que tratarlo con cariño y delicadeza y tu tendrás que ayudar pues como hermano mayor le debes enseñar todo lo que sabe, para que cuando crezca puedas jugar con el.
Otra de las principales equivocaciones es no explicarle al niño la llegada del nuevo hermano. Hay que hacerle partícipe del bebé que va a llegar y de los cambios que van a afectar la rutina familiar.
Error habitual es la comparación entre hermanos cuando ya son algo mayores, cada niño es un mundo y hay que intentar tratarlos como iguales, resaltando las aptitudes que cada uno tiene, evitando las comparaciones.
¿Cómo deben actuar los padres y madres ante la llegada de un nuevo hermano?
Es recomendable que unos meses antes de que nazca el bebé, durante el embarazo, papá y mamá hablen con los hermanos y les comenten los cambios que se van a ir produciendo, aunque sin saturarlos con mucha información. Hay que hacerles ver la parte positiva de tener un nuevo bebé en la familia.
Otro momento clave para el que hay que preparar a los pequeños es la ausencia de la madre o el padre tras el parto. Los expertos recomiendan tratarlo con antelación: que el niño o niña sepa con quién se va a quedar y avisarle de todo lo que va a ocurrir para que no le cause inseguridad o sorpresa.

Consejos para evitar los celos
Una vez que el nuevo miembro de la familia llega a casa conviene seguir una serie de consejos con el fin de controlar los inevitables celos:
Involucrar a los hermanos mayores en el cuidado del bebé para fomentar su independencia y responsabilidad, PERMITELE que se sienta como el hermano MAYOR. Ejemplo: pídele ayuda al momento de cambiar los pañales, diciéndole “Roberto podrías traerme los pañales del bebe”, o cualquier otro objeto que el pueda transportar. Hazlo sentir importante.      Recordarles cómo eran ellos de pequeños, qué cosas hacían. Ejemplo: enseñarle fotos para que se acuerden y vean que también pasaron por las mismas cosas.
Emplear más premios y estímulos que castigos y amenazas, teniendo claro que se trata más de premios afectivos que materiales. Ejemplo: luego de que traiga los pañales darle un gran beso y decirle “eres el mejor hermano mayor”, aliéntalo con palabras o gestos positivos. 
  Mantener en lo posible sus rutinas. Ejemplo: leerle un cuento antes de dormir o salir al parque el sábado por la mañana si es lo que venía haciendo antes de la llegada del hermano.
  
¿Cuándo se debe recurrir a un profesional para tratar los celos?
A pesar de que los celos es un síntoma común después de la llegada de un nuevo bebé, hay que poner atención cuando las actitudes del hermano sean violentas con el fin de perjudicar al bebé. Por eso, cuando los celos pasen la barrera de lo “normal” hay que acudir a un especialista.
No hay que preocuparse en exceso: en la mayoría de los casos, los celos no son ni tan graves ni tan duraderos como los padres pensamos. Es la forma que tiene el pequeño de expresar sus sentimientos por los cambios, y lo habitual es que desaparezcan cuando se acostumbre a ellos. Pero de momento, piensa que ese intruso ha llegado para sustituirle. Este sentimiento es normal y necesario: un niño que no expresa ningún tipo de celo, por pequeño que sea, puede que esté escondiendo algún otro problema

jueves, 15 de diciembre de 2011

COCINA CON TU HIJO ESTA NAVIDAD


    Regala a tus pequeños una rica navidad y aprovecha para compartir con ellos una memorable experiencia preparando una deliciosa receta en equipo. Cocinar con tus pequeños te dará la oportunidad de enseñarles la importancia de la higiene al manipular los alimentos así como lo divertido que es hacer una actividad juntos y riendo..

TE REGALO TRES DIVERTIDAS Y DELICIOSAS RECETAS.

SANTA FRUTA
- fresas (según la cantidad que quieras hacer)
- moras, la misma cantidad que fresas
- crema de leche batida
- barquillos
Solo debes de batir la crema de leche a punto, que quede firme.
Luego elegir fresas, en lo posible grandes.
Cortar el extremo donde tiene la ramita, de forma recta, para poder poner la nata, si tienes puedes ponerla con manga con boquilla de picos.
Encima pones una mora que será la cabeza de Papá Noel y los ojos y boca, puedes hacerlo con trozos pequeños de barquillos.
Sin mucha elaboración, puedes tener un postre muy ingenioso y que seguro les gustará mucho a los niños, por su sabor, pero además por la figura que representa representa.

Heladitos de muñeco de nieve
  • 1 lata de leche condensada
  • 60g de chocolate amargo
  • 500g de helado de vainilla
  • Chips de chocolate
  • Palitos muy finos de zanahoria
Ablanda durante 35 segundos el chocolate en microondas. Agrégale al bowl con el chocolate la leche condensada y vuelve a llevar al microondas durante 60 segundos. Revuelve para integrar los ingredientes. Vierte esta mezcla caliente en el fondo de vasos de vidrio pequeños. Coloca una bolita mediana de helado dentro del vasito, y por encima otra bolita más pequeña de helado. Da forma con una cuchara de helado si es posible. Coloca los ojos de chips de chocolate y la nariz de zanahoria. Lleva al congelador hasta el momento de servir (hasta no más de una hora,para que los vasos no se rompan por el frío).

 Paletas navideñas
  • Chips de chocolate blanco
  • 1 taza de confites tipo M&M verdes y rojos
  • Palitos para paletas
  • Papel fino tipo pergamino
Derrite los chips de chocolate en microondas durante 30 segundos. Retira, revuelve y derrite durante otros 30 segundos, hasta que el chocolate esté derretido por completo, pero sin calentarlo para que no se seque.Coloca con cuchara el chocolate derretido en una bolsa para freezer. Corta un vértice de la bolsa con una tijera para formar una manga.Coloca los palitos de paleta sobre el papel pergamino extendido y agrega un espiral de chocolate sobre cada uno. Decora con confites y deja enfriar para que endurezcan a temperatura ambiente. Envuelve cada paleta en papel plástico transparente
.
FELIZ Y DULCE NAVIDAD!!!!!

lunes, 5 de diciembre de 2011

EL JUGUETE PERFECTO PARA NAVIDAD




   Tu hijo escribe su carta a los Reyes Magos, Santa Claus, Niño Jesús y nosotros queremos lo mejor y complacer  a nuestros hijos. Otro año más llega la difícil tarea de seleccionar los mejores juguetes para los niños de entre los millones de posibilidades que hay el mercado. Tras la ilusión con la que compramos los regalos, a veces nos encontramos con que el niño no hace caso más que los primeros días y al final nos invade un sentimiento de no haber acertado y de haber afectado a nuestro bolsillo.

Consejos para estas Navidades

1. No te dejes influir por los anuncios de televisión: Hay juguetes que se anuncian mucho, pero eso no quiere decir que sean los mejores o que vayan a captar toda la atención del niño. No quiero decir que no los compres, sino que es recomendable que no sean los únicos que vengan en el saco de Santa o en los camellos de los Reyes Magos.
Existen muchos productos educativos, creativos, científicos o activos con mucho valor, que se pueden convertir en el juguete del año para el niño. Y este año, ¡habrás más que acertado!

2. Ten en cuenta las aficiones o los gustos del niño: Los niños muestran intereses diferentes y son los padres los que mejor los conocen, e intuyen qué juguetes son los más apropiados para que aprendan mientras juegan. Aunque cada juguete proporciona un modo de aprendizaje, un mismo juguete no es igual de efectivo para todos los niños.
Si el niño tiene preferencias claras puedes orientar sus regalos, por ejemplo, con juegos de piratas, o el espacio, las muñecas. Pregúntate, ¿cuáles son las preferencias del niño?, ¿le gustan los piratas, el espacio, las manualidades?

3. Hazte las preguntas necesarias para descubrir lo que el niño aprenderá: Los niños cuando juegan aprenden, por eso, los juguetes han de responder a varias preguntas: ¿le ayuda a fortalecer su autoestima?, ¿fomenta alguna habilidad o capacidad?, ¿fomenta su motricidad?, ¿le enseña historia, geografía, música, o su creatividad?
Busca aquellos juguetes que les ayuden a expresarse, descubrir el mundo y fomentar su imaginación.
4.Dentro de tu lista de regalo ten presente  libros o cuentos: Un libro o un cuento es un excelente regalo y si además se acompaña de una rutina de lectura junto a los padres de 10 ó 15 minutos diarios, lo convierte en el juego más interactivo y multimedia del mercado.
Un libro contado por un Papa o mama es una aventura , al leérselo, gesticular, o preguntarle para saber si se ha enterado, además le servirá para aprender muchas cosas. Estas navidades es buen momento para fomentar este excelente hábito, que divierte al niño, permite interactuar con él y estrechar las relaciones familiares
.
5. Escoge los productos ajustados a tu presupuesto y a los valores que quieras promover: En Navidad se produce el momento del año que más dinero gastamos. No lo pases mal porque no puedas comprar el juguete más caro. Existen muchas alternativas de alta calidad y precio adecuado que también se ajustan a tu presupuesto
.
6. Vigila que el juguete, libro o juego sea el adecuado para su edad: Algunos niños son más avanzados para su edad y dependen del criterio de los padres para elegir juguetes de edad superior a la que tienen.

7. si está dentro de tus posibilidades y UNA MASCOTA es el mejor regalo: sé que este regalo es un poco delicado, porque los cuidados siempre terminan a nuestro cargo, pero puedes comenzar con una pequeña mascota, un pez, un hámster. Los niños aprenden que las mascotas necesitan ser tratadas con respeto y que todos los seres vivientes tienen sentimientos. Ellos toman conciencia de  que los animales se enojan, tienen sed y se cansan. Permite que tu hijo tenga alguna vez esta experiencia, mi madre siempre nos dejó tener cualquier tipo de mascota en casa y hoy lo agradezco.
 
Una Navidad en la que no se piense en los demás, es una Navidad pobre: tus hijos TAMBIÉN deben regalar a los demás, tengan la edad que tengan, y no necesariamente con regalos materiales. Los niños de la casa puede regalar: una tarjeta hecha por el a sus abuelos. Ayudar a mamá en la cocina con una comida especial para papá. Salir con papá y comprar flores para mamá. Hacerse la cama cuando nunca se la hace también es un regalo. Es importante que los integres ellos se quieren sentir importantes y mayores, al saber que pueden hacerlo fomentaras lo que es compartir en familia.
Aprovecha la Navidad para dar las gracias por tener una familia. ¿Por qué no verbalizar en voz alta lo importante que es la familia para ti, sea como sea? En torno a una buena cena o comida, consigue que todos te presten atención. Da gracias en voz alta por lo que significa para ti tu familia, lo mucho que la quieres y lo feliz que te hace. Si se te da bien la oratoria, puedes decir dos frases positivas de cada miembro de ella. Quién sabe, quizás los demás también quieran dar su opinión y agradecer o agradecerte algo. Esto también es un buen regalo para esta Navidad.
FELIZ NAVIDAD!!!!!.............

miércoles, 30 de noviembre de 2011

GRITAR A LOS NIÑOS




Bárbara tiene cinco años. Hace ya veinte minutos que su madre le dijo por vez primera que se fuese a duchar. Desde entonces, lo ha repetido unas quince veces. Poco a poco, ha ido subiendo el volumen de voz, pero la niña sigue sin reaccionar. Cuando ya no puede más, la madre da auténticos alaridos. Entonces la niña, enfurruñada, se levanta y va a la ducha. Pero ya están todos enfadados, nerviosos y de mal humor. Suena esto conocido???.
Si somos sinceros, gritar no resuelve los problemas de comportamiento ni disciplina en los hijos. La próxima vez que sientas que tus hijos están rebeldes, que no te hacen caso y que no te queda otra alternativa que gritar, respira y piénsalo dos veces. Te doy tres razones para no perder el control con los niños.
1.                   Gritar eleva la agresividad en vez de reducirla
¿Te gustan los gritos? ¿Los encuentras agradables? Lo más seguro es que no. Gritarle a alguien generalmente lo altera más y aumenta la agresividad. Si deseas restaurar la calma en tu hogar, no lo lograrás mediante algo agresivo. Trata de respirar y si el comportamiento de tus niños está muy malo, haz una amenaza de castigo que estés dispuesta a cumplir. Por ejemplo, puedes decir que contarás hasta tres y que si no dejan de pelear, les apagarás la televisión o les quitarás sus videojuegos hasta el próximo día. Si eres consistente, los niños aprenderán a respetarte.
Otra opción es cambiar la actividad a algo más tranquilo para modificar la energía y calmarlos a todos. Hagan plastilina, soplen burbujas o pompas de jabón, lean. Todo eso relaja. Bañar a los niños también suele calmarlos y la música tranquila, también.
2.                   Gritar refleja una pérdida de control
Cuando todo parece un verdadero desmadre, gritar parece la única manera de retomar el control. Sin embargo. Es un reflejo de la falta de control. Si papá o mamá son incapaces de controlarse a sí mismos, no sólo no brindan un buen ejemplo a los niños, sino que les estamos diciendo que cuando las cosas no son como nos gustarían, es válido gritar y ser agresivos. A largo plazo, crea un problema mayor, porque se vuelve la manera en que todos en el hogar expresan su frustración cuando las cosas no andan como desean,

3.                   Gritar no resuelve los problemas
Si nos has sabido ponerle límites a tu hijo, no esperes que cuando se esté portando mal puedas controlarlo a gritos. Para resolver el problema de fondo, pon nuevas reglas, explica las consecuencias si no se respetan y cumple las amenazas porque si no los niños aprenden que nuestras palabras no significan nada. Además, al gritar, estás prestándole atención a tu hijo cuando se porta mal. Verás que si le empiezas a dar atención cuando se porta bien (como felicitándolo, abrazándolo, sacándolo a pasear), que estarás reforzando el comportamiento positivo y le darás una motivación extra para llamar tu atención con cosas buenas y no haciendo travesuras.
Cambiar los patrones de conducta de tu familia no es fácil y lograr auto controlarse, tampoco. Sin embargo, es posible, por lo que ponte la meta y si eres consistente, de seguro podrás lograr más armonía en tu hogar.
Cuanto más gritemos a nuestros hijos, mayor será la cantidad de hábitos nerviosos que van a desarrollar. Cuanto más griten los padres tanto más aumentarán los síntomas del estrés, tales como arrancarse el pelo, escarbarse la nariz, parpadear, mojar la cama y otros. Cuanto más gritemos, peor será la salud física de los niños: más dolores de cabeza, de estómago, resfríos y gripes. Cuanto más gritemos, mayores serán los problemas de conducta de nuestros hijos: desobediencia y desafío en casa o el colegio.

domingo, 6 de noviembre de 2011

MALAS PALABRAS



   Momento incómodo en la vida de toda madre: Va con su hijo de tres años al supermercado y que el niño diga una mala palabra en frente de todos y a los cuatro vientos. La gente, sorprendida, mira a la madre con cara de: “Es un mocoso malcriado y es toda tu culpa”.
Lo que quizás estas personas  no entienden es que el niño “si es la primera vez que la está diciendo” sólo está jugando y no tiene idea de qué está diciendo. Esa palabrota la pudo haber escuchado en cualquier lado.
”Si repite esta palabra constantemente con otra actitud” es  porque cometió su objetivo: ser el centro de la atención.
 
Porque los niños dicen malas palabras?
   Con frecuencia los niños dicen malas palabras, aunque en algunos casos, no saben su real significado. El motivo por el cual surgen o comienzan estas malas palabras a ser parte del vocabulario de los niños, suele ser la misma por la cual comienzan a hablar, la simple imitación de los adultos, ya sea padres, hermanos, escuela, programas televisivos, etc.
Además son un elemento para obtener la atención, demostrar que son grandes o para ser aceptados en un determinado grupo.
ANTES DE CAER EN DESESPERO…TE AYUDO A QUE REFLEXIONES….
  • Averigua de dónde provienen. Cuando tu hijo/a diga malas palabras, especialmente en el caso de los niños pequeños, pregunta con calma: “¿Por qué dijiste esa palabra?” o, “¿Dónde escuchaste esa palabra?”. Si tu hijo/a busca llamar la atención y tú le respondes escandalizada o enojada, puede estimular ese comportamiento.
  • Da el ejemplo en tu casa. Presta atención a las malas palabras que tu y tu familia dicen en presencia de ellos. Será difícil explicarle que no puede decir malas palabras si tu y otros familiares las dicen. Si tu hijo/a dice malas palabras porque las escucha en la televisión o en las películas, o porque en los videojuegos hay un personaje que las dice, considera reducir el tiempo que tu hijo/a le dedica a estas actividades.
  • Háblale sobre las malas palabras. Cuando escuches a tu hijo/a decir malas palabras por primera vez, explíquele que esas palabras pueden ofender mucho a las personas. Si tu hijo/a dice malas palabras porque se siente frustrado/a o enojado/a, demuestra que entiende lo que siente y háblale sobre otras maneras en las que puede expresar sus emociones.
  • Ponga reglas y explícale qué castigos tendrá. Comunícale claramente a tu hijo/a que decir malas palabras no está bien la primera vez que lo haga y explícale qué castigos tendrá en el futuro por expresarse así (ejemplo.: el aislamiento [time-out] en el caso de los niños pequeños la pérdida de un privilegio, como el tiempo para mirar la televisión o para usar la computadora en el caso de los preadolescentes o adolescentes). Cuando ocurra nuevamente, asegúrese de aplicarle los castigos de los que le habló y lo más importante CUMPLIR TU PALABRA, de lo contrario tu hijo no respetara la norma.